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Juan Rulfo – Vida y Obra
Jacob Holton
Juan Rulfo (nacido Juan Nepomuceno Carlos Pérez Rulfo Vizcaíno)
nace el 16 de Mayo, 1917 cercano a San Gabriel, Jalisco. Tiene un hermano
mayor, Severiano, y en 1919, mientras la familia de Juan Rulfo se establece
en San Gabriel, nace su hermano menor, Francisco. En 1922 nace su hermana
menor, Eva. El 1 de Junio, 1923, el papá de Rulfo es asesinado.
Luego dos tíos son asesinados y su mamá se muere de un
ataque del corazón; por eso se dice que la familia de Rulfo fue
arruinada por la Revolución Méxicana. Un rato después,
Juan Rulfo y su hermano Severiano son mandados a un orfanato el 1927
para seguir estudiando. El 1932 se va del orfanato para estudiar en la
preparatoria de la Universidad de Guadalajara. Ahí asiste al seminario
por un tiempo, y visita a la Ciudad de México por la primera vez.
En 1936 se muda al Distrito Federal para intentar estudiar en la Universidad
Autónoma de México. Hace el intento sin éxito pero
conoce al escritor Efrén Hernández, quien empieza a seguir
la literatura de Rulfo. En 1940 Efrén Hernández lleva porciones
de la novela “El hijo del desaliento” de Juan Rulfo a la
revista Romance que no se publica, casi nada de esta obra permanece.
Rulfo viaja por el pais, y en 1941 se establece en Guadalajara de nuevo.
Allí continúa, y en 1943 escribe el cuento “La vida
no es muy seria en sus cosas,” el cual llega a ser el primer cuento
que publica en la revista América, en la cual colabora con Efrén
Hernández. En el mismo año publica los cuentos “Nos
han dado la tierra” y “Macario” en la revista Pan,
de la cual Rulfo es cofundador. A mediados de 1946, está otra
vez en el Distrito Federal, trabajando para la empresa Goodrich Euzkadi.
Se publica de nuevo “Macario,” esta vez en la revista América.
En Marzo de 1947 presenta “Es que somos muy pobres,” lo que
hoy en día es uno de sus cuentos más conocidos, a un editor
quien no lo quiere publicar porque es “subido de color.” Luego
en este mismo año se publica “Es que somos muy pobres” en
la revista América. A causa de unas cartas que manda a su novia
del momento, se ha notado que Rulfo empieza a trabajar como fotógrafo
también. En 1951 Rulfo publica su famoso cuento “Diles que
no me maten” en América. En 1953 publica su primera obra
grande, El llano en llamas que lleva 15 cuentos. En 1954 entrega una
copia mecanográfica de una novela que lleva el título “Los
Murmullos” al Centro Méxicano de Escritores. Por varias
correciones esta novela se convierta en Pedro Páramo, su obra
maestra que publica en 1955 en El Fondo de Cultura Económica.
En 1957 recibe el Premio Xavier Viallaurutia (se nota que es la primera
vez que se ha entregado este galardón) por Pedro Páramo.
Desde 1960 hasta 1962 la familia Rulfo se muda varias vecez entre Guadalajara
y la Ciudad de México. Trabaja escribiendo una historia de la
conquista de Jalisco. En 1964 se crea una película de una historia
escrito por Rulfo. En 1970 recibe el Premio Nacional de Literatura, y
en 1983 el Premio Príncipe de Asturias. Se muere en su casa de
la Ciudad De México el 7 de Enero, 1986.
Resumen de “ Es Que Somos
Muy Pobres,”
“Nos Han Dado
La Tierra,” y
“ No Oyes Ladrar Los Perros”
Hasta el momento he leído “Es Que Somos Muy Pobres,” “Nos
Han Dado La Tierra,” y “No Oyes Ladrar Los Perros” de Juan
Rulfo. Después de leer esos cuentos, me parece que el estilo de Rulfo
se queda entre el realismo y el hiperrealismo. Es decir que aunque describa
personajes creíbles, en el territorio de Rulfo, como dice en “Es
Que Somos Muy Pobres,” “aquí todo va de mal en peor,” o
sea, mal hasta el punto de ser tan terrible que no lo quiero creer. Esto, según
Aproximaciones es llamado “realismo mágico” porque la realidad
que Rulfo presenta se parece al mundo de los sueños.
“Es Que Somos Muy Pobres” trata sobre la pobreza e impotencia de
la vida rural. Habla acerca de una familia de campesinos de tres hijas y los
dos padres; el narrador parece ser un hermano, pero el cuento no revela esto.
Las dos hermanas mayores se acuestan algunas veces con hombres en un corral.
Luego llegan a ser prostitutas. El papá no quiere que su hija menor, Tacha,
se haga una prostituta. Por eso le da a Tacha una vaca para su cumpleaños.
En este cuento la vaca es un símbolo de esperanza y a lo mejor riqueza.
La trama del cuento empieza cuando Jacinta, quien es la tía del narrador,
se muere. En este tiempo la cebada que tiene la familia está asoleándose,
pero empieza a llover muy fuerte. El río crece, y se pierde la cosecha.
Luego la vaca se muere, y el árbol de la tía Jacinta, que es el único árbol
por allá se cae. Los hermanos van a una barranca para buscar la vaca y
en busca se dan cuenta de que ha muerto. El papá piensa que Tacha se hará una
puta, pero él se siente impotente.
La trama de “Nos Han Dado La Tierra” cuenta de unos chicos a los
cuales el gobierno ha dado tierra para poseer y trabajar. Caminan por horas
sobre horas en el desierto sin agua, sin sombra, sin caballos. Empezaron veintitantos
con ganas de hacer una buena vida, y terminaron cuatro sin ilusiones de grandiosidad.
Ya saben lo que es el desierto que el gobierno les dio. Es llano que “no
es cosa que sirva.” No llueve, no hay animales, no hay pasto, y no hay
tierra en que pueden cultivar maíz. Hay un retroceso pequeño
que muestra los acontecimientos entre los chicos y el gobierno, y la trama
se acaba con los chicos, cuando parece que se están volviendo locos,
encontrando el pueblo que queda pegado con la tierra que el gobierno les dio.
Por tanto trabajo llegan a su gran premio: tierra que les puede matar. Por
eso el llano representa la muerte, como contraparte al pueblo que represente
la vida. Es decir, si el gobierno va a dar algo a los campesinos, les da la
muerte, y no les queda remedio.
De trama familiar, “No Oyes Ladrar Los Perros” habla de dos campesinos
andando por un llano, uno que está cargando al otro. Mientras anda,
el papá habla con su hijo enfermo, el cargado. Habla acerca de la mamá que
ya está muerta, y el papá regaña a su hijo por lo malo
que había hecho a su madre. A veces le dice que escuche si ladran los
perros, lo que sería un señal que están cerca de un pueblo,
o sea que están cerca de la vida, de sobrevivir. Al final el papá se
cae con el hijo, y después de caer se puede oír los perros. No
se revela si llegan al pueblo pero insinúa que no. El título
lleva el significado del cuento: puede ser una pregunta (¿no oyes ladrar
los perros?), lo que querría decir “¿hay alguna esperanza?”;
al contrario puede ser una declaración (no oyes ladrar los perros.)
lo que querría decir la población que es la salvación,
aunque esté cerca, no llega.
Al saber de la vida de Rulfo, se puede entender porque trata tanto de la muerte
de campesinos, o sea de la vida tan dura que llevan los campesinos, la cual
les lleva a una muerte prematura. Todavía me hace falta leer el cuento “Talpa,” pero
a qué tiene un tema similar.
Friedman, Edgard H., Valdivieso, Teresa L., y Virgillo, Carmelo. Aproximaciones
al estudio de la literatura hispánica, quinta edición. New Cork,
The McGraw’Hill Companies, Inc
Análisis crítico sobre la obra rulfeana
Al saber algo de la vida de Rulfo, se sabe que su vida se muestra dentro
de su obra. Rulfo nace en 1917 de familia campesina, la cual llega
a ser víctima
de la revolución mexicana. A una edad bastante joven él pierde
a los dos padres y a varios tíos. Como huérfano lleva una vida
bastante difícil. Intenta a estudiar en varias universidades, cada vez
sin éxito. Cuando tiene 26 años publica su primer cuento, “La
vida no es muy seria en sus cosas,” y con ello ya se muestran los aspectos “rulfianos,” las
tendencias literarias que llegan a ser particular de las obras de Rulfo.
Juan Rulfo ha escrito dos obras muy importantes, Pedro Páramo, que es
novela, y El Llano en Llamas, que es un libro que lleva 15 cuentos. Cada obra
de Rulfo tiene personajes campesinos como protagonistas. En este aspecto de
su obra se ve más directamente la influencia de su vida. Los personajes
llevan una vida muy dura, como la de Rulfo, que normalmente va pegada a la
muerte. Psicológicamente, los personajes parecen ser tocados por llevar
la vida tan dura. La madre en “La vida no es muy seria en sus cosas,” antes
de dar a luz a su hijo tiene miedo de no ser capaz de amarlo tanto como amaba
a su primer hijo, que se murió. Rulfo no utiliza a los personajes como
antagonistas. Si hay un antagonista es la sociedad o el gobierno. De tal uso
de los personajes vienen los temas de Rulfo.
Con sus obras Rulfo quiere hacer que el lector piense fuera de su realidad,
o sea que piense en la realidad de los pobres. Nos enseña una pobreza
y una dureza de verdad, y lo hace de tal manera que no piense el lector que
esa vida sólo existe dentro de la literatura. Esto logra al utilizar
nombres reales (con excepción a Pedro Páramo) y acontecimientos
que tienen raíces en lugares actuales. El tema más común
en las obras de Rulfo es que los campesinos no tienen nada, la pasan demasiado
difícil, y nadie les ayuda. Algunos títulos insinúan este
tema: Pedro Páramo, “El Llano en Llamas,” y “Es Qué Somos
muy Pobres.” Como está dicho en lo anterior, la vida de Rulfo
lo motiva a escribir sobre esto.
La narración normalmente se cuenta de primera persona o de tercera persona
(tercera persona siendo de forma objetiva, omnisciente y fidedigna), y es una
observación directa de acontecimientos, a veces mientras pasan y a veces
de memoria. La secuencia de la narración es lineal y lógica y
sigue el tiempo lineal, aunque a veces contiene un diálogo circular
e ilógico. En la mayoría de los cuentos no hay un punto decisivo
ni un desenlace porque tienen finales abiertos. Rulfo trae la historia al clímax
y la termina inmediatamente después. El lector decide si piensa que
los personajes mueren o no, porque Rulfo no se lo dice directamente. Por eso
el lector crea su propio desenlace para el cuento. En “Es Qué Somos
muy Pobres,” que cuenta una historia desde primera persona, los recuerdos
del narrador muestran su pensamiento personal, que indica su comentario político
o social, mientras en los cuentos que se narran de tercera persona, Rulfo dirige
menos el comentario, o sea derivar el comentario es la responsibilidad del
lector, así que no parece que el comentario viene del autor.
Porque todo se muestra por medio de acontecimientos en la vida de campesinos,
el comentario siempre tiene que ver con esa vida. En “Nos Han Dado la
Tierra” se ve que el gobierno no ayuda a los pobres. Les da tierra que
es desierta infértil y totalmente inútil a causa de su locación
adentro de un llano grande. Por atravesar el llano algunos mueren, lo que puede
decir que el gobierno mataría a los pobres antes que les ayudaría.
En este cuento y también en “No Oyes Ladrar los Perros” las
protagonistas llegan al borden de un pueblo pero no entran en ello, y en “No
Oyes Ladrar los Perros” insinúa que los dos personajes se mueren
inmediatamente afuera del pueblo. Con eso Rulfo dice que la sociedad es ingenua,
o sea que no sabe de los problemas que tienen los pobres, aunque están
tocando en la puerta. En este cuento también hay un diálogo,
que a causa de una falta de respuestas de un personaje, parece ser un monólogo
circular en el cual un personaje regaña al otro por ser mal hijo. Sin
embargo el padre va cargando a su hijo para llegar a un pueblo y salvarlo.
En otras palabras, aunque no sea buena, la familia es todo lo que tienen los
pobres. Las emociones son subordinadas a las circunstancias.
En las obras de Rulfo el espacio es bien importante. Con ello se establece
el lugar de los pobres fuera de la sociedad. El llano sirve como metáfora
de la vida de los pobres. Los dos son áridos, secos, y no supervivientes.
Los lugares que usa Rulfo sí existen, para que les dé un sentido
de verdad y realidad a los cuentos. En “No Oyes Ladrar los Perros” y “Nos
Han Dado la Tierra” el espacio influye el desarrollo de los acontecimientos
porque termina causando la muerte de unos personajes. Sin un espacio árido
y aislado de la sociedad los cuentos no tendrían el mismo impacto.
Otros símbolos se presentan por el lenguaje que utiliza Rulfo. Crea
un ambiente por medio de ecos, gritos, aullidos, humo, sombras y polvo. “Los
personajes ya no sólo no ven ni oyen a los otros, sino ni siquiera a
sí mismos ni a lo que les rodea” (González, 640). En dos
cuentos, el ladrar de los perros sirve como símbolo de la sociedad,
a la cual los pobres no llegan. Se podría decir que la sociedad es como
un perro, mientras los pobres que están afuera son los seres humanos
reales. También Rulfo puede estar diciendo que aun los perros de la
ciudad la tienen mejor que los campesinos que por un humo, una oscuridad o
un llano, o sea por razones fuera de su control no llegan a formar parte de
la sociedad. “Y lo que este lenguaje narra en Pedro Páramo es
la historia “absurda” de un pueblo que está vivo y muerto
al mismo tiempo, que pierde la conciencia de lo que es y se deja arrastrar
por la resignación y la impotencia, entre “zumbidos” y “remordimientos” hacía
lo que podríamos llamar nada, una nada dolorida e interminable” (González,
640). Así que Rulfo no sólo trata de la muerte de los campesinos
que indica un conflicto entre clases, sino critica también a la sociedad
entera.
Al utilizar personajes tocados Rulfo juega también con el cuestionamiento
de la realidad. Los personajes, como cualquier ser humano, tienen sus momentos
desilusionados entre la realidad. Distinguir entre la locura y la realidad
es difícil para el lector de Rulfo y le hace cuestionar su habilidad
de distinguir su propia desilusión. Con la vida de los campesinos Rulfo
empuja fuertemente la pregunta existencial. Por lo menos hay que preguntarse
porqué no se cuestiona el propósito de la existencia. Los campesinos
no se lo preguntan porque no lo pueden contestar. Ellos viven para morir, y
con esta respuesta no hay que vivir. El desafío del lector de Rulfo
es encontrar una respuesta mejor a la pregunta ¿para que existo?
El estudio crítico que he leído trata de perspectiva, voz, y
distancia en las obras de Rulfo. Dice que perspectiva y voz son cosas frecuentemente
confundidas aunque son ideas diferentes. La perspectiva y voz son los dos de
la gente pobre, pero la diferencia es que la gente pobre sí tiene una
perspectiva aunque no tenga una voz. Esto se ejemplifica por la distancia entre
la gente pobre y los de más.
Lo que he leído de Rulfo me hace pensar en la dinámica de la
sociedad mexicana que antes no conocía. Los cuentos me gustan por su
cualidad literaria, aunque leerlos no es un placer porque son bien deprimentes.
Sin embargo, vale la pena leerlos como vale la pena ver de un punto de vista
extranjero de vez en cuando. Los cuentos me permiten cambiar la forma de pensar
para el mejor, e intentar seguir con la mente abierta.
González, Uzquiza y Ignacio, Jose. “Simbolismo e historia
en Juan Rulfo”, Revista Iberoamericana. Eds. Antonio Benitez Rojo,
Francisco Caetano Lopes, Jr., Walter Mignolo, Mabel Moraña, y
Enrique Mario Santi. Pittsburgh: University of Pittsburgh Press 1992,
Apr-June. 639-55
Peavler, Terry, J. “Perspectiva, voz y distancia en El llano en
llamas.”, Hispania: A Journal Devoted to the Teaching of Spanish
and Portuguese. Ed. Janet Perez. Exton, PA: American Association of Teachers
of Spanish and Portuguese 1986 Dec: p. 845-52
Obras consultadas
Anónimo. “Juan Rulfo” (http://en.wikipedia.org/wiki/Juan_Rulfo)
Anónimo. “Juan Rulfo 1918-1986” (http://www.kirjasto.sci.fi/rulfo.htm)
Campbell, Federico. La ficción de la memoria: Juan Rulfo ante
la crítica. México, Distrito Federal: Coordinación
de Difusión Cultural, Dirección de Literatura, Universidad
Nacional Autónoma de México: Ediciones Era, 2003.
Fuentes, Carlo. “Mugido, muerte y misterio: El mito de Rulfo.”,
Revista Iberoamericana. Eds. Alberto Blasi, José Pascual Buxó,
Keith McDuffie, María Luisa Nunes, y Julio Ortega. Pittsburgh:
University of Pittsburgh Press 1981 July-Dec. 11-21
González, Uzquiza y Ignacio, Jose. “Simbolismo e historia
en Juan Rulfo”, Revista Iberoamericana. Eds. Antonio Benitez Rojo,
Francisco Caetano Lopes, Jr., Walter Mignolo, Mabel Moraña, y
Enrique Mario Santi. Pittsburgh: University of Pittsburgh Press 1992,
Apr-June. 639-55
Jiménez de Báez, Yvette. Juan Rulfo, del Páramo
a la esperanza: una lectura crítica de su obra. México:
Colegio de México: Fondo de Cultura Económica, 1990.
Leal, Luis. Juan Rulfo. Boston: Twayne, c1983.
Peavler, Terry, J. “Perspectiva, voz y distancia en El llano
en llamas.”, Hispania: A Journal Devoted to the Teaching of Spanish
and Portuguese. Ed. Janet Perez. Exton, PA: American Association of Teachers
of Spanish and Portuguese 1986 Dec: p. 845-52
Friedman, Edgard H., Valdivieso, Teresa L., y Virgillo, Carmelo. Aproximaciones
al estudio de la literatura hispánica, quinta edición.
New Cork, The McGraw’Hill Companies, Inc.
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